Chubascos: Dormir acurrucado por luciérnagas y chicharras




Nada que yo pueda escribir va a superar esta fotografía de Alberto Salas, que dice todo lo que hay que decir sobre Chubascos; un refugio en las montañas que ofrece al visitante no solo una sensación de escape, también la calidez de una segunda familia gracias a la cuchara con sabor a casa y el amable trato de los empleados.

Por Diego Delfino. Tal como fue publicado originalmente en Medium. Fraijanes, 30 de abril de 2017. En la foto se aprecia el entorno que rodea el restaurante: toda esa zona verde está a su disposición para caminar, sentarse y relajarse antes o después de comer (tome en cuenta que incluye atracciones para menores de edad). A mano derecha se ubican las cuatro cabinas (aire, tierra, fuego, agua), cada una con un estilo diferente y particular (si están todas disponibles pida verlas antes de elegir). Hacia la izquierda, entre los árboles, se encuentra un sendero que permite bajar hasta el Río Poás. Ojo, no es un descenso sencillo, requiere pericia, paciencia y calzado a prueba de resbalones (las ramas serán sus mejores amigas). Mi recomendación —si logra la faena— es premiarse una vez de regreso arriba con una agua dulce bautizada para regenerar el espíritu.


La entrada al sendero está por la zona de recreo infantil.


El Río Poás.

La entrada a Chubascos.

¿De comer?

La comida de Chubascos es fiel retrato de la cocina típica costarricense, así que sobra decir que si tiene en casa a un visitante extranjero este es un destino ideal para mostrarle el alma de nuestra cultura gastronómica. Échele un ojo al menú para darse una idea:

¿Mi recomendación? No hay perdón de Dios para quien suba a Chubascos y no se pida una tortilla aliñada con natilla. Para un buen desayuno (tenga presente que lo puede pedir a cualquier hora del día) acompáñela con una taza de café negro y un Naranjético.
El plato fuerte por excelencia es el casado (hay opción vegetariana) y de postre, definitivamente, el “el famoso Cheese Cake de Chubascos”. Hay una historia amena detrás de ese manjar, no dejen de revisarla por aquí.

Cheese Cake de fresa. Si le hace al dulce… ni se lo piense.

Ambiente de montaña por excelencia.

Esta es Nicole. A su lado la cocina de leña que lo recibe a uno.

Tome nota cuando va subiendo: Chubascos está a mano izquierda.

La experiencia completa definitivamente incorpora hospedarse en una de las cuatro habitaciones de Chubascos. Como dije, todas son distintas, pero ofrecen las mismas facilidades: agua caliente, servicio a la habitación, mini bar, tele con SKY, internet inalámbrico, café, terraza, baño. Mi recomendación es ni siquiera prender el tele y no pedir el password de Internet: desconectarse por completo.

Hay que estar ahí para apreciar un atardecer como este.

Cuarto del aire. Ideal para una noche de paz y tranquilidad en pareja. El costo de las habitaciones es de $80 la noche e incluye el desayuno. (En mayo de 2017 está rebajado a $60 la noche)

La página web de Chubascos dice que “es normal que mariposas y colibríes se acerquen a alimentarse del néctar de las flores del balcón” y doy fe de que es cierto. Todavía mejor: a razón de la temporada del año en la que estamos también se acercan las luciérnagas. ¿Necesito describirles el escenario? Imagínense boca arriba sobre esa cama apreciando a través de la ventana un concierto de pequeñas luces que van y vienen en sintonía con las chicharras hasta lograr el más pacífico arrullo. Es lo más cercano a dormir en el cielo.

Las habitaciones están rodeadas de verde.


Todas las habitaciones ofrecen un pequeño balcón que da a la zona verde de Chubascos. De noche, se convierte en un espacio ideal para conversar en calma con una copa de vino. Protip: Chubascos ofrece botellas de vino al cuarto, pero si usted anda corto de presupuesto como yo y quiere pegarse un tour por el pueblo puede bajar por la calle (cerca de 1 kilómetro) hasta topar el minisuper local. Tenga presente que de noche es muy oscuro y naturalmente peligroso, visto que no hay aceras. Si anda en su propio vehículo no tendrá problema. De una le aviso: si anda a pata sepa que la mañana siguiente el bus para bajar a Alajuela pasará cada hora (se recomienda esperarlo “a las y cinco”) y hace parada justo enfrente de Chubascos (hay un banquito de madera y la calle está pintada donde se detiene el bus).

Esperando el bus nos vino a despedir una Mariquita. Creo que no había visto una en… mejor ni digo.

No hay mejor momento que esta para visitar la zona, pues el despertar del Poás tiene a la gente más preocupada de la cuenta y a razón de eso el turismo local a disminuido en Fraijanes, Poasito y Vara Blanca… Pueden ver un oportuno video explicando la situación por aquí. ¡Suba apenas pueda! Créame que lo disfrutará y mucho.

Restaurante Chubascos

  • Horario: De lunes a viernes de 10:30 a.m. a 5:00 p.m. (pero los desayunos se pueden servir desde las 7 de la mañana). Sábados y domingos: 9:30 a.m. a 5:30 p.m.
  • Reservaciones: 248202280 o
  • Dirección: 1 km al norte del Parque Recreativo Laguna de Fraijanes. San Isidro, Costa Rica.
  • Web: http://www.chubascos.co.cr
  • Chubascos tiene Certificado de Excelencia en Trip Advisor. ^_^